Aún me tiemblan las rodillas
Publicado en Feb 21, 2019
Cuántas sonrisas me habrás borrado, cuántas me habrás sacado y cuántas habré partido yo. Supongo que eso del amor incondicional se refería a esto. Después de tanto. Después de tan poco. De lo poco que me has dado todo este tiempo y las migajas que he ido coleccionando con los años. Me abriste en canal, te metiste dentro. Te fuiste acurrucando hasta llegar al fondo. Ojalá pudieras escaparte por la espalda. Ojalá supiera dejarte escapar.
Dame hechos que me dejen caer el dolor de la piel. Sonrisas que me diluyan las tormentas que llevo dentro. Miradas que me dejen ver más allá del tiempo. Eres mi origen y mi cuerpo pide que también seas mi pista de aterrizaje. Mi palanca de impulso. Mi colina para descansar. Mi hoguera nocturna. Mi amanecer… Las caídas me recuerdan a ti, porque eras al único que quería cogerle la mano para levantarme. Estoy aprendiendo a sostenerme yo, pero aún me tira el aire. Aún me tiemblan las rodillas. Ojalá pudieras prestarme tu pecho esta noche para acurrucarme un segundo. Vuelvo a sorprenderme de mis intentos de ir a buscarte hasta cuando ni siquiera yo le encuentro sentido. Parece cosa de magia. Ojalá hubiera algún hechizo para poder dejarte salir rápido, sin que me sigas destrozando. Estoy rota. Intenté reconstruirme, pero me faltaban demasiadas piezas. Y todas tenían que ver contigo. No sabía qué hacer con esos vacíos, porque parece como si solo encajaran las tuyas. Las que tú te llevaste cuando me rompiste. Todas las veces. Y ahora no sé si comprar piezas nuevas para seguir pegándome o hacer como si no hubieras existido. Más perfecta, pero sin ningún recuerdo. Con más brillo, sin ningún hueco. No quiero olvidarte, pero me pesas. Me gustaría llevarte ligero. Sigo sintiendo ese nudo en la garganta que me agua los ojos a veces. Me pregunto dónde mierda estará el límite. Si lo supiera iría a pisotearlo. A jugar con él, a saltarlo. A salir corriendo hacia el otro lado. Lejos de ti y de tus manías. Esas que siguen volviéndome loca a pesar de los (d)años. Qué caro me estás saliendo.
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Raquel
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